Los odiorosos.
—Compañera mía, mendiga, monstruo de chiquilla, todo te da igual, esas desdichadas y esos manejos, y mi confusión. Únete a nosotros con tu voz imposible, tu voz, halago único de esta mísera desesperanza. Iluminaciones. Arthur Rimbaud. Odia conmigo Odiemos juntos las mismas cosas pero no sin intriga no sin ser perseguidos Para odiar bien y ser odiorosos sin faltas a las gracias es necesaria la fe en el disfraz Confabulados apenas detrás del contorno de sus sombras Espiándolos a los que nos buscan por la espalda para hablarnos del temor a la oscuridad Será seguirnos no más odiando el baile que no es baile espontaneo y popular de vida loca será enviarnos la señal odiando la embriaguez que asiente obedece y malhumora a la poesía de los barrios Ven y dime lo que odias a los dueños de la envidia y los odio yo también A quien no devuelve risas y los odio yo contigo A...