Vivo de cuento
La duda, que es el signo de mi inteligencia, es también la tara más ominosa de mi carácter. Ella me ha hecho ver y no ver, actuar y no actuar, ha impedido en mí la formación de convicciones duraderas, ha matado hasta la pasión y me ha dado finalmente del mundo la imagen de un remolino donde se ahogan los fantasmas de los días, sin dejar otra cosa que briznas de sucesos locos y gesticulaciones sin causa ni finalidad. Prosas Apátridas. Julio Ramón Ribeyro. Yo hubiese querido ser escritor pero me lo impidió mi verborrea Esto es como algunos que dicen que no fueron futbolistas porque se los impidió algún accidente Cuando en realidad apenas y llegaron a tener nociones del juego de pelota Yo de escritor como mucho tengo golpes de palabras Y no sé si lo sea pero es como tener un golpe de calor Nací en el desierto y no sé cómo se sienten los golpes de calor Yo arranco a poner palabra tras palabra letra a letra convulsiono ...