Un perdedor sinvergüenza.
¿Qué importancia tiene vivir uno o cien años? Como el recién nacido, nada vamos a dejar. Como el centenario, nada nos llevaremos, ni la ropa sucia, ni el tesoro. Algunos dejarán una obra, es verdad. Será lindamente editada. Luego curiosidad de algún coleccionista. Más tarde la cita de un erudito. Al final algo menos que un nombre: una ignorancia. Prosas apátridas. Julio Ramón Ribeyro. Me doy cuenta de que no me juzgué con justicia sino con vergüenza No había pensado de mi que fui un vago de hecho y cohecho pero me veo en el espejo y brillan marcas que dicen que sí que fui en contra de todos los reyes del mundo Me alegro Quizás por la lectura de un improbable futuro Empiezo a recordar que hubo un tiempo cuando desestimé cualquier tipo de acuerdo con los valores de los códigos postales Y me fui a la frontera con tan solo unos libros y ahí empecé las palabras que hoy me provocan reducir mi nada a una c...