Un puto hippie

 

Nunca he sido insultado, ni perseguido, ni agredido, ni encarcelado, ni desterrado —dice Luder—. Debo, en consecuencia, ser un miserable.

FIN

Un miserable. Julio Ramon Ribeyro.


Mañana moriré

Chica

Llegó marzo

y su cuestión fin del mundista

más de Mad Max

que en Solaris  

 

Moriré que es ley de vida

y lo hare en Ciudad Obregon

 

Me regreso

como corresponde

a los que hemos traicionado

a la ternura a través de la crueldad

de un ir viviendo

para que no se murieran

ni los locos que tragan lumbre  

ni el hacer de Mr. Hyde

por la noche que he perdido 

en los bolsillos de gamuza 

de Lustig

 

Ya no hay sereno  

en levantarse cada día

para intentarlo de nuevo

Chica

ahora es todo lo que queda  

y no lo ves

 

Una tarde pronto

estaré al cuidado del calor

con mi sombra por desierto

y eso será todo

Como es una sola gota de agua

lo mismo que toda la lluvia

 

A partir de ese momento

y como ahora

nuestros días más hermosos

serán de la misma calidad

pornográfica indefinida de los noventa  

 

No digas

entonces

que me encontraste desnudo

abrazado a un árbol

no me avergüences más

No lo hice por ser un puto hippie

 

Buscaba madera

a la cual sujetarme

porque me llevan en hombros

tsunamis de zombis gladiadores

hasta la muerte

 

Y no es que me oponga a morir

en mi tierra

rodeado por vendedores de cocos

en la laguna del Náinari

con los familiares tomando raspados

sacando del fuego

tamales de elote

 

Sé que mi nombre sin pronunciar

no será distinto

a mi nombre en activo

por las bocas rojas

de los callejones vacíos

 

Mister David Lynch

perdido en el bosque

supo de los peces

quemándose el árbol

por cantos de niñas

que saltan la cuerda

 

Lo aviso

porque seguimos creyendo

que podremos recordar con alegría

los azares y dolores

y no podremos

 

La teoría de un dios

no se parece en nada a un dios

 

Con uno se va

todo lo que fue

y todo lo que pudo haber sido

no es

 

Solo nos quedan

estas mismas mentiras de ahora

como memoria

pero ya sin aquel

que terminó de morirse

 

Te lo tengo avisado

que yo soy Pedro y tú el lobo

Omar Alej.

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