De verdad.

- Una vida interior intensa se basta a sí misma y podría fundir veinte años de hielo. VIAJE AL FIN DE LA NOCHE. LOUIS-FERDINAND CÉLINE Cuando un niño Yo quería ser poeta y ver el mundo Pasar hambre y tener frío Caminar sobre los charcos con zapatos como barcos en las calles de Lisboa Tendría marcas en el rostro que me hice en mil peleas contra lobos marineros por mis trampas a las cartas Hablaría con la voz entrecortada por la euforia y la resaca de Cioran y de Rimbaud Tomar vino enamorarme de mujeres y de hombres sin carnet de identidad ni privilegios Vería el fuego y quemaría entre sus llamas el destino de la palma de mis manos Me alzaría por la noche a la azotea y saltaría y volaría con mis alas de poeta para ver a través de las ventanas la tensión entre los cuerpos al desnudo por la vida y el espíritu del sexo Llamaría mis hermanos a los po...