Lo poquito que me importa.

 

-Hay que volver –murmuro-, siempre hay que volver.
Aún hoy escucho a veces esa voz sin terminar de comprender que es lo que quiso decir. Pero sé que esa frase seguirá resonando siempre, como un himno guerrero en mi memoria. 

El señor de los venenos. Enrique Symns.

Pic by Chata.

No tengo un pedo

Mamón

Tú a mi me la pelas  

 

Se me cae el techo encima

Me dices que eres tú

a quien busca mi mujer

si quiere mambo

Me renuevan la condena

y ya jamás me jubilo

porque me muero antes

No tengo un pedo

Estoy trabajando

desde los catorce

y puedo personalizarme las cadenas

saber que en las flores me penan

las hienas

Y nací ya endeudado

pero no tengo un pedo

Me llamas de todo

me odias por diestra y siniestra

conspiras por mi contra mi

como si me importaras

pero no tengo un pedo

 

Se funden los focos del baño

Se me rompe la agujeta del zapato

Me mancho la camisa con café

Se me nota en la mirada que estoy triste

Se encabrona sobre mi la nube negra

No me atiende las llamadas ni mi madre

y hasta el orden de palabras

de esta frase

se lo debo a otro más

que si me ve no me dirige la palabra

 

Será como tenga que ser

y casi mejor que no sea  

Disculpa el desorden

pero aquí vive gente

y no tengo un pedo

con tu cara de asco

 

Soy un insatisfecho

y no tengo un pedo

Soy mi propio traidor

y no tengo un pedo

Soy ese que fue un vagabundo

y no tengo un pedo

Veo que el cielo se quema   

y no tengo un pedo

 

Si antes ahora o mañana

es peor

ten por seguro que no tengo un pedo

viejo

 

Pero que no me quiten

los sábados a la mañana

con el gato en mi pecho

escuchando el Nadie Sabe Nada

porque entonces sí que reventamos todos  

 

Omar Alej. 



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Se acuchilla de frente.

Ya no falta tanto.

Papush.