Mister Señor Love Daddy.

 

La no violencia elige el amor en lugar del odio.

Los seis principios de la no violencia. Dr. Martin Luther King Jr.


Y

¡BUEN DÍA POR LA MAÑANA!

Estamos transmitiendo desde el domestico estudio de grabación, La piratería. Con la libertad en la voz, como atraviesan las ondas los días de mayo, más calurosos en los últimos veinticinco años. Este es nuestro homenaje a Mister Señor Love Daddy que por allá de 1989 nos disparó ráfagas de coraje sensual y anfetanimica comunidad de carne y hueso. Y ahora nos pondremos a bailar con los que bailan, sintonizando, nuestra musicología de vida eterna, para una fiesta -todavía, más arriba del séptimo cielo.  No quieras encontrar en personas que no existen lo que no existe, porque lo que no existe está entre nosotros hace unos minutos, cuando la eternidad puso en marcha su conteo de autodestrucción. Puedes ver partir a los patos que pararon en tu patio y sentir el hielo de los polos derretirse. Puedes citar a Raoul Duke y al Dr. Gonzo, para tomarse un mar de lágrimas de cocodrilo, conexión directa al planeta rojo. Tu propia estación Solaris, mi amor, con asientos de piel de espuma, en la renacida voz de Nina Simone.

Y acércate a ese olor en su cabello, con permiso, y acércate a ese olor de su piel, con permiso, y acércate a sus oídos dispuestos, con permiso, y acércate a la fragata de movimiento, con permiso, y acércate a las palabras que te contarán a cuánto tiempo está de acercarse a ti, con permiso. Porque desde el cruce de caminos hasta el último callejón sin salida, avanzan Las Flores del Mal. Pétalo a pétalo claman ternura, para los abatidos por las malteadas no lo suficientemente dulces, por las hamburguesas sin la debida cantidad de queso y tocino, cheese burger, my love… la malteada de vainilla, ¡Maldición!

¡OH, SÍ! Este hormigueo en mis pies es el reconocimiento del pasado en el presente y del presente en el futuro. Cómo una esfera de discoteca se me ha metido en el pecho, donde antes tenía el corazón. No es otra cosa que el milagro de Prince cantando bajo la Purple Rain de las lunas de Neptuno. Los aviones bombarderos sobrevuelan y bajo la densa calefacción del barrio incendiada, como hormigas desfavorecidas tenemos que soltar lo que era, para el invierno. ¡Oh, Lord! de los que tenemos la piel raída por la radiación bendice este penúltimo rhythm and blues y si vuela por los aires el techo de nuestro domestico estudio de grabación, que sea para darle sombra a mis abuelas, a mi madre y a mis hermanas. Siempre quisimos un poco de viento acariciándonos la piel y en cada comedor público, una ceremonia de resucitación en el piano del viejo Monk. Thelonius Monk.

Aquí seguimos.

Y

¡BUEN DÍA POR LA TARDE!

Son 45 grados de temperatura en el asfalto. Se podrían cocinar sobre el capó de los coches unos camarones al demonio. Transmitimos aire acondicionado con un comando de vuelos de colibrís y chorros de agua con dispersores de peces multicolores. Esto es el infierno, baby, y no nos vamos a salvar si no sabemos decir sí a nuestras humedades. Nuestro rictus de locura es mi cara en tu cara y es tu cara en mi cara. Transmitiendo desde La piratería, Mister Señor Love Daddy, para ti.

 

Omar Alej.

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