Enamorado de mi Madre.

 

Lo importante no es que Leonardo haya producido La Gioconda sino que la especie haya producido a Leonardo.

Prosas apátridas. Julio Ramón Ribeyro.


Madre me enseñó

a ir al baño solo

y atarme las agujetas

según el modo de los caminos

venideros

 

Además

Madre me enseñó

cómo se usa un diccionario

para abrirles la cabeza

a ciertos necios empeñados

en querer significarse  

en mis espacios :

Necesarios para el ciclo de los días

nada más que con dolores

por la cuenta de la luz y el alquiler

 

Madre me enseñó

que más que educado

era libre  

si daba los buenos días

Que más que bueno  

era un zorro  

si sabía que algún día

yo también sería este viejo

sexy y barrigón

que soy ahora

 

Madre me enseñó

de Robin Hood

la cuerda tensada

del arco en la flecha

que continúa errando el blanco   

 

Y de que Matilde Urbach

fue la inventora de Borges

primero

Cuando le pregunté

si era primero la risa o el llanto

 

Madre me enseñó a mi

y a un improbable grupo de amigos

lo que el miedo a estar solo

te hace decir en tu contra

Que ser cobarde no es escapar  

sino no detenerse a mirar el horror

en los ojos

del que te ha conocido

 

Y sobre los erizos

que si se acercan se pinchan

y si se alejan se enfrían

Madre fue primero que Schopenhauer

 

Que el tiempo vuela

pero que en la pausa del viento

las cometas languidecen

Como en un espectáculo

para volver al principio

de la tristeza tan triste que damos  

los supervivientes

 

Madre me enseñó a silbar

queriendo cantarle al río

A pintar las paredes

para que fueran más claras

y así poder ver

que todo en el mundo se mueve

 

Me enseñó la poesía

de una tarde de mayo

jugando a las cartas  

De un boleto de lotería

con tan mala suerte

De un pasaje de autobús

con burritos de frijoles incluidos  

De lo inútil del futuro   

en cada cosa del pasado  

la poesía

 

Por mi propia cuenta fue que aprendí

muchas otras cosas

con las cuales herirme

pero Madre me enseñó

a alegrarme a veces

por las cosas que no salen como quieres

sino como necesitas  

 

Y por más que me enojo

con Ella

a cuenta de un cuento

de aciertos y de equívocos

Y por más que intento olvidar

no se me olvida aferrarme

a mis dudas

 

Porque Madre me enseñó

que para vivir nuestras vidas

tan solo tenemos 

unos cuantos días

Omar Alej. 

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