Devoto.

 

Mi mirada adquiere en privilegiados momentos una intolerable acuidad y mi inteligencia una penetración que me asusta. Todo se convierte para mí en signo, en presagio. Las cosas dejan de ser lo que parecen para convertirse probablemente en lo que son.

Prosas apátridas. Julio Ramón Ribeyro.


Creo en que vamos juntos

a través del espacio

girando en dirección opuesta

de antes y de después

Ceñidos a un instante

que si apenas se percibe

es porque apenas ya se ha ido

 

Y creo en los amigos

los que siguen

los que no

Y los ausentes

 

Creo en los abismos

de algunas respuestas

Creo en los cuernos

de algunas convicciones

Y creo en el veneno

de la demagogia

 

Por los lances del poeta

es que creo en la dulzura

de los peces y las dudas

 

Creo que hay gente muy lista

y hay gente muy tonta

en una misma persona

 

Creo que estoy a gusto

para ser olvidado

Y creo que estoy conmigo

cuando me abrazas

Y creo que estoy muy lejos

cuando creo que es verdad

solamente ser yo  

 

Creo que todo se termina

en algún punto

Creo que lastimarnos

es inevitable

Creo en el error

y creo en hacer del error

también un buen vino   

 

Creo que la ambición

no me convence

Creo que maldecir

es todo un arte

Y creo que aquellos

que dicen que son artistas

se van a caer

y pegar contra el suelo

llegada la hora de los elementos

 

Creo sin ninguna duda

que tienes razón al pensar

que no he pensado realmente

por qué hago las cosas

Creo en la intuición y en el instinto

como en el cine de Lynch

 

Creo en los abrazos

creo en la cerveza

creo en el humo

Creo en el poco probable impulso

de algunas cosas que no aprisionan

 

Creo en el culto a la paz

 

Creo en una forma de vivir

que no me guarde

y me entregue al camino

 

Creo en esta sensación

de amor en el aire  

Y creo que está bien

dejar por escrito

algunas cosas que se me ocurren

mientras me digo que no debo creer

en la puta new age   

 

Omar Alej.

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