Desayuno con cerveza y los Smiths.
Yo bebía, crispado cual desequilibrado,
en sus ojos, cielo lívido donde germina el huracán,
la dulzura que fascina y el placer que mata.
A una que pasa. Charles Baudelaire.
Aclarando
he sido yo
que lo he dejado contigo
y si no es
la verdad
se parece al
camino
que puede
que vaya
y puede que
venga
Pudiste ser
tú
que una mañana
te hartaras
de mi indecisión
porque en
el recelo
me sentí
caer y tú planeabas
Yo mismo me
he estado yendo
de mi cabello
en ruinas
de mi nula
masa muscular
de mi
acento impostado
de mi disfunción
de los
sustos tremendos
cuando sale
mi rostro a explotar
sobre una
escena de Up
Pudiste dejar
de quererme
Pasa que
uno deja de querer con el tiempo
cuando las tazas
de café
retienen las
manchas
y qué
importante es viajar
para que el
polvo sobre los muebles
no sea del
todo restos del último polvo
Por más que
uno quiera evitarlo
se deja de
querer lo que ya ha sido querido
Y no vamos
a olvidar
que me
olvido de cortar las uñas de mis pies
de ayudar
con las bolsas de la compra
del flaco
favor que me hago
desayuno con cerveza y los
Smiths
Estaba todo
puesto
para tu
desprecio en movimiento
arrancando
el Honda
Mis ironías
sin causa
Mi espejo
roto
multiplicando
mis grietas
El abandono
a su suerte
a cada una
de mis promesas
La salvedad
del tiempo sentado
mirando el
muro del patio
como si con
el gato
sentíamos más
por no estar ya sin vernos
Te he dicho
que no
setecientas
veces
Todas las
veces en que me pediste
que fuera valiente
y pensara
en cualquiera
que no
fuera yo
y te
quisiera a ti
Quizá tú te
hayas ido
pero he
sido yo que lo he dejado contigo
Omar Alej.

Comentarios